La verdadera historia del toro Ratón
A lo largo de la última década, el nombre de este toro se ha visto asociado a sangre y tragedia, convertido en poco menos que un asesino, como así ha sido denominado por numerosos medios de comunicación, desconocedores de su historia y su mundo.
RATÓN, toro berrendo en negro, marcado con el hierro de la ganadería del que fuese torero Gregorio de Jesús, y con más de once años de edad, no ha hecho, a lo largo de toda su extensa carrera, sino cumplir con lo que de él se esperaa: bravura , acometividad, celo...
Traumatizado por la experiencia sufrida cuando no era más que un becerro, al ser asaltado su establo por un grupo de gamberros que se cebó con él, pudo superar el incidente tras recibir no poca ayuda de su criador, que le procuró todo tipo de cuidados y atenciones.
También se le destinó para ser lidiado en un festejo de plaza, convencional, pero su escasa acometividad, quizá todavía recordando el mal trato a que fue sometido antes, le hizo que se le preparase para actuar en festejos populares y de calle, donde finalmente se ganó fama y reconocimiento.
Y pese a ese siniestro cartel que se le ha colgado recientemente, fuera de la plaza es un animal pacífico e inofensivo que, incluso, se deja acariciar por extraños y que come de la mano de los pastores.
Esta es la verdadera historia del toro RATÓN.